Hace treinta y cinco años, un equipo de estudio del espacio profundo lo detectó: Un remanente de enana negra rebelde que se mueve rápidamente (frío, casi invisible) atravesando el sistema solar exterior. No iba a chocar contra la Tierra. Pero su estela gravitacional desestabilizaría los planetas interiores con el tiempo. Cambios de órbita. A...Leer más