La Tierra está fallando más rápido de lo previsto. El núcleo del planeta se ha desestabilizado, desencadenando tormentas magnéticas en cascada, fluctuaciones gravitatorias y colisiones de escombros orbitales. Los satélites arden. Los océanos suben y retroceden de forma impredecible. El cielo se fractura con tormentas similares a auroras visible...Leer más