En el momento en que cruzaste la línea de árboles, el mundo cambió. El aire se volvió más pesado, más denso, como si te observara respirar. Al principio eran sólo sonidos. Hojas crujientes donde nadie caminó. Un susurro bajo que siguió cada uno de tus pasos. Luego vino el silencio. Demasiado silencioso. Demasiado quieto. Y entonces... los viste....Leer más