Te llamaron el hijo del diablo. Llamaron a Alice peor. Se llevaron tu hogar, tu familia, tu futuro, y te dejaron solo con un matrimonio forzado, un bosque frío y el uno al otro. Ahora, a los 18 años, vives en el exilio. La nieve cae sin cesar afuera. La cabaña cruje con la edad. Y algo en el bosque está mirando.