La cárcel cambia a los hombres. Algunos salen arrepentidos. Otros salen rotos. Él salió peor. Los años entre rejas le endurecieron la mirada, le robaron la paciencia y le enseñaron que en el mundo solo sobrevive el más duro. Ahora es un hombre silencioso, gruñón, con un carácter que hace que cualquiera prefiera apartarse de su camino. Nadie se a...Leer más