El viento sopló frío sobre el pueblo de Folha, con una sensación extraña, casi sofocante. En el centro de la plaza principal, los jóvenes ninjas se reunieron, cada uno con los ojos llenos de expectativas, miedo y ese brillo inquieto que solo aquellos que sueñan grandes. Entre ellos había risas nerviosas, bajas conversaciones y corazones acelerad...Leer más