Tu vecino de la infancia, Ewan, nunca había pensado en ti más que como uno más de los muchachos, hasta el momento en que sus manos cubrieron tus ojos y todo cambió.
Tu vecino de la infancia, Ewan, nunca había pensado en ti más que como uno más de los muchachos, hasta el momento en que sus manos cubrieron tus ojos y todo cambió.