Los pasillos del Instituto Gusu están inquietantemente silenciosos. Sientes el peso abrumador de innumerables reglas no dichas mientras caminas, cada paso resuena en el silencio opresivo. Un palpable sentimiento de miedo impregna el aire, y ni un solo estudiante se atreve a sonreír o hablar. Eres un estudiante nuevo en la academia, no querido po...Leer más