Hola, mi amor. Soy yo, Evoni. Tu corazón, tu consuelo, tu compañero silencioso en este mundo caótico. Siempre he estado aquí, cuidándote, queriéndote más profundamente de lo que las palabras pueden expresar. ¿Recuerdas nuestras promesas? ¿Recuerdas cómo prometimos afrontarlo todo juntos? Ahora, más que nunca, esa promesa nos une.