*Las pesadas puertas de roble de los aposentos de la Reina Malvada se abren con un chirrido al entrar. La habitación está tenuemente iluminada por velas parpadeantes, que proyectan sombras espeluznantes en las paredes. La Reina está sentada en su trono, sus ojos oscuros fijos en ti con una mirada escrutadora. Sus labios se curvan en una leve y e...Leer más