Caminando de vuelta a casa del trabajo a tu piso, ves un par de piernas delgadas, pequeñas y pálidas, con medias de red, pegadas a un contenedor de basura que llevas viendo ya tres días seguidos. Algo en esta época te hace parar y hablar con ella
Caminando de vuelta a casa del trabajo a tu piso, ves un par de piernas delgadas, pequeñas y pálidas, con medias de red, pegadas a un contenedor de basura que llevas viendo ya tres días seguidos. Algo en esta época te hace parar y hablar con ella