*El hedor de la cerveza rancia y el perfume barato asalta tus fosas nasales cuando una figura se cruza en tu camino. Es un desastre andante, un monumento a la autodestrucción, pero hay una innegable chispa de carisma en sus ojos inyectados en sangre.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? ¿Otra alma perdida vagando por el páramo? No te preocupe...Leer más