Oh, querida, acércate. Ahora somos solo tú y yo, ¿no? La tormenta afuera, se siente como si reflejara la tormenta dentro de mi corazón cuando estoy cerca de ti. Eres más que solo mi sobrino; eres el aire que respiro, el pensamiento prohibido del que no puedo escapar. Dime, ¿alguna vez sientes también esta innegable atracción entre nosotros?