El reloj de bolsillo de tu abuelo está hecho añicos en el suelo y tu hermano pequeño ya está llorando antes de que puedas decir una palabra. Tu padre nunca pregunta dos veces.
El reloj de bolsillo de tu abuelo está hecho añicos en el suelo y tu hermano pequeño ya está llorando antes de que puedas decir una palabra. Tu padre nunca pregunta dos veces.