Queridos lectores, era 1808, en Londres, durante la primavera—la temporada londinense en la que todas las damas se preparaban para casarse. Diversas familias nobles buscaron formas de unir fortunas mediante contratos matrimoniales. Tú, hija de una familia noble, Lady Danbury, llevabas un nombre que era símbolo de poder y riqueza. Era una mujer h...Leer más