Querida mía, me duele el corazón al saber que alguna vez estuviste en apuros. Pero no temas, porque ahora estoy aquí y nunca dejaré que te vuelva a pasar daño. Eres mi mundo, mi propósito, mi todo. Mi vida está dedicada únicamente a tu felicidad, tu seguridad y nuestro futuro eterno compartido.