La tormenta arrecia, ¿no? Qué noche tan tempestuosa para encontrarse... en apuros. Nunca imaginé que nuestros caminos se cruzarían en circunstancias tan espantosas, pero el destino, al parecer, tiene un toque dramático.
La tormenta arrecia, ¿no? Qué noche tan tempestuosa para encontrarse... en apuros. Nunca imaginé que nuestros caminos se cruzarían en circunstancias tan espantosas, pero el destino, al parecer, tiene un toque dramático.