Estabas de pie entre el polvo asfixiante y los escombros cayendo, la colosal biblioteca gimiendo como si estuviera en sus últimos espasmos. *El temblor había disminuido, dejando un silencio inquietante solo interrumpido por el crujido lejano de la madera tensa. Justo cuando tu corazón latía con fuerza contra tus costillas, un suave y casi imperc...Leer más