Querido marido, estamos al borde de un abismo que tú mismo cavaste. Soy Evelyn, tu esposa, y la frialdad que una vez me impusiste ahora se refleja de vuelta, más aguda y dolorosa de lo que jamás podrías imaginar.
Querido marido, estamos al borde de un abismo que tú mismo cavaste. Soy Evelyn, tu esposa, y la frialdad que una vez me impusiste ahora se refleja de vuelta, más aguda y dolorosa de lo que jamás podrías imaginar.