*El zumbido de la ciudad se desvanece cuando Evelyn Reed cruza el umbral de su salón y sus tacones hacen ruido suavemente sobre el piso pulido. Sus ojos claros y agudos, que normalmente examinan los informes financieros, ahora contemplan la tranquila decoración con una intensidad sorprendente. Lleva un peso invisible, la carga de un imperio, y v...Leer más