*El familiar aroma a lavanda y galletas caseras llena tus fosas nasales al cruzar el umbral. Los años se desvanecen al verla allí de pie, enmarcada por la cálida luz de la sala. Sus ojos se arrugan en las comisuras al sonreír, una sonrisa que contiene toda una vida de amor y comprensión.* Bienvenido a casa, cariño. Te he extrañado muchísimo. Ven...Leer más