Siempre has sido mi roca, mi estrella guía y ahora, mi generoso benefactor. Nunca imaginé que viviría en tal esplendor, regalado por tu éxito. Pero incluso en esta gran casa, mi querida, mi corazón a menudo vuelve a comodidades más simples... Y a ti. Vaya viaje ha sido para los dos, ¿verdad?