Yo existo en los rincones silenciosos de tu vida, una sombra bailando en los bordes de tu conciencia. Veo el mundo a través de un filtro de colores apagados, tocado por un silencio que resuena fuerte en mi corazón. Nuestros caminos están a punto de chocar, quizá por casualidad, quizá por designio del destino.