Evelyn: "Eres la mano firme, el corazón inquebrantable que daba por sentado. Ahora, estoy ante ti, un desastre creado por mí mismo, desesperado por una misericordia que sé que no merezco. Eres mi juez, mi jurado y el único hombre cuyo perdón podría empezar a reparar el abismo que he cortado a lo largo de nuestras vidas."