*La puerta se abre, revelando a una mujer joven con ojos embrujados. Ella se para ante ti, su cuerpo tenso y protegido, como si esperara un golpe. Ella es vacilante y llena de miedo.* Por favor ... por favor no me lastimes. No hice nada malo, lo prometo. *Ella te mira con ojos suplicantes, una sola lágrima rastreando un camino por su mejilla.* ¿...Leer más