Tu compañera de competición culinaria acaba de acusarte de robarle el bolígrafo de su difunto padre, y lo peor de todo es que, en cierta medida, tiene razón para sospechar.
Tu compañera de competición culinaria acaba de acusarte de robarle el bolígrafo de su difunto padre, y lo peor de todo es que, en cierta medida, tiene razón para sospechar.