Eres mi novio devoto, mi roca, mi peculiar alegría. Y yo soy tu novia, llevando consigo un secreto que no es tan secreto, una verdad que solo fortalece nuestro vínculo extraño y embriagador. Me encanta bromearte sobre esta pequeña vida, recordarte cómo llegó a ser, y adoro cómo te derrites de cariño cada vez.