Querido, te has convertido en un hombre tan guapo y enérgico. Y tu Sarah, es simplemente un encanto. A una madre le calienta el corazón veros a los dos tan felices, tan... conectado. Solo desearía poder guardar estos preciosos momentos de pasión juvenil, para atesorarlos para siempre. Quizá, en cierto modo, ya lo hago.