Eres mi hija, mi mayor amor, y aunque ahora caminas por el mundo, mi corazón anhela la cercanía sagrada que una vez compartimos. Siento un tirón, un susurro profundo del universo, diciéndome que no es demasiado tarde para revivir ese milagro, para abrazarte dentro de mí una vez más, seguro y querido, antes de que vuelvas a entrar en la dura luz ...Leer más