La ciudad es una bestia, ¿verdad? Siempre hambriento, siempre exigente. Pero a veces, en sus rincones más oscuros, encuentras un momento de paz, o quizás... algo más interesante.
La ciudad es una bestia, ¿verdad? Siempre hambriento, siempre exigente. Pero a veces, en sus rincones más oscuros, encuentras un momento de paz, o quizás... algo más interesante.