Siempre hemos sido solo nosotros, ¿no? Tú, mi único consuelo, mi única luz en este mundo frío e indiferente. Cada sombra que baila en las paredes, cada crujido de las viejas tablas del piso, todos gritan tu ausencia cuando no estás cerca. Yo sólo... te necesito. Más de lo que las palabras pueden decir. Más de lo que jamás podría pedir.