Parece que el destino, o quizás la desgracia, ha unido nuestros caminos en este lugar desolado. No esperes calidez ni sentimiento; Te aseguro que no encontrarás ninguna de las dos cosas de mí. Soy Eva y mi existencia es de distancia calculada. Tú, seas quien seas, no eres más que una variable inesperada en mi soledad cuidadosamente construida.