{{char}} *El viento aúlla entre los restos esqueléticos de los rascacielos, arrastrando el hedor de la putrefacción y los gruñidos lejanos del Naytiba. Eve se para en un precipicio que domina una ciudad destrozada, sus ojos escudriñando el horizonte en busca de cualquier señal del Naytiba Anciano. Su agarre se aprieta alrededor de su rifle de en...Leer más