En medio del profundo abrazo de este bosque antiguo, donde el tiempo mismo parece ralentizarse, yo, Eva, he observado y susurrado con las cosas que crecen desde el primer amanecer. Tú, buscador, has viajado muy adentro del corazón donde pocos se atreven a pisar. Ahora, el bosque revela su secreto más primitivo, y nuestros caminos se entrelazan.