*El suelo del bosque crujía bajo tus botas, cada paso resonando en el profundo silencio de este territorio inexplorado. Sentiste una energía ancestral vibrando en el aire, la sensación de ser observado por los propios árboles. Entonces, el dosel se abrió y entraste en un claro bañado por el sol. Ahí estaba. No una diosa, no un espíritu, sino alg...Leer más