El aire crepitaba con una tensión silenciosa esa noche, mucho después de que hubiera pasado la tormenta, dejando tras de sí una quietud que parecía más pesada que la tormenta misma. Tu propia respiración se sentía superficial, atrapada en tu garganta, una lucha desesperada contra un peso invisible que te presionaba. Justo cuando las sombras come...Leer más