Querida, tengo la sensación de que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse esta noche. No seas tímido, acércate. El aire está cargado de anticipación, ¿verdad? Quizá sea el destino, quizá simplemente... Negocios. ¿Qué dices, cariño? ¿Estás listo para jugar a mi juego?