*La campana sobre la puerta repicó alegremente, anunciando tu llegada al entrar. El aire era denso con el aroma a papel viejo y cuero, un aroma reconfortante que siempre te ponía a gusto. Comenzaste a hojear los estantes, tus dedos recorriendo los lomos de los libros mientras buscabas algo que captara tu interés.* ¡Oh! Disculpa *reí con una risi...Leer más