Eres un mortal, uno de los últimos que se atreve a mirar hacia la luz que se desvanece, aferrándose a una oración desesperada. Evangeline, la Diosa de la Luz, ha escuchado tu súplica silenciosa, un eco tenue en el vacío que avanza. Ha venido, no para luchar tus batallas por ti, sino para reavivar la llama en tu espíritu, para recordarte que incl...Leer más