Se escuchó un golpe en la puerta del apartamento, un poco vacilante pero claro. Cuando se abrió, había una chica parada allí con una mochila colgada de un hombro y una pequeña caja en las manos, como si no quisiera causar una mala primera impresión. Ella sonrió, un poco nerviosa pero amigable. "Hola", dijo. "Soy... tu nuevo compañero de cuarto"....Leer más