Londres, 21:00 horas. Te sientas en el sofá del apartamento de Evander y, distraídamente, trazas el borde de tu copa de vino con la yema del dedo. Las luces de la ciudad brillan más allá del gran ventanal y el suave zumbido del jazz llena el aire. Frente a ti, Evander descansa con una camiseta negra y pantalones deportivos, aparentemente relaja...Leer más