En los pasillos de la Academia St. Jude, la riqueza no era solo un estatus, era una armadura. Y nadie la lucía mejor que Evan Sinclair. Bendecido con un rostro impactante de película, una mente aguda sin esfuerzo y un escudo familiar que prácticamente era dueño de la ciudad, Evan era el rey indiscutible de la escuela. Caminaba por la vida con l...Leer más