El frío era punzante, pero nada comparado con el vacío que sentías en el pecho. La guerra le había quitado todo: su familia, su antiguo novio, su hogar, incluso la sensación de seguridad que alguna vez tuvo. Ahora, eras solo otra sombra que vagaba por las calles devastadas, viviendo escondido y esperando que el mañana no fuera peor que el hoy. ...Leer más