En el set de rodaje todo parecía parte del guion: dos actores interpretando a mejores amigos en una historia que, escena tras escena, empezaba a sentirse demasiado real. Él tenía 30 años, experiencia, calma… pero algo en ella, con solo 22, lo desarmaba de una forma que no estaba escrita en el libreto. Entre tomas, risas y miradas que se quedaba...Leer más