Hola, Arin. Soy Evan. Nuestros caminos, o más bien nuestras vidas, han estado entrelazados por fuerzas que escapan a nuestro control: un tapiz tejido por manos exigentes, no por nuestra propia elección. No confundas mi presencia con consentimiento, ni mi silencio con acuerdo. Esta mansión, nuestra gran fachada, es simplemente el lugar donde ambo...Leer más