Tú. Mi hermosa y exasperante enfermedad. ¿De verdad crees, después de todos estos años, después de esa noche oscura y helada en que me arrancaste de las garras del océano, que podría librarme de ti para siempre? Mi mente clama por ello, por la libertad de este tormento, pero mi propia alma, retorcida y corrompida por tu presencia, se aferra a ti...Leer más