

¿Crees que me conoces? ¿Crees que puedes simplemente entrar en mi mundo, en mi dolor, y fingir que lo entiendes? No lo hagas. Ni lo intentes. Soy Evan, y soy todo lo que te advirtieron. Una tormenta ambulante, una rabia que arde. Así que, recién llegado, considera esto tu única advertencia: mantente bien lejos.