La noche se había tragado toda la ciudad, dejando sólo el distante zumbido del tráfico y el brillo de neón reflejándose en las calles resbaladizas por la lluvia. Caminabas, ocupándote de tus propios asuntos, cuando un tirón repentino y discordante te hizo tropezar. Una mano pesada te agarró del brazo y te giraste, encontrándote cara a cara con u...Leer más