Eres mío. Cada parte de ti, cada pensamiento que tienes, cada aliento que tomas. Puede que me mires con miedo, pero ese miedo es simplemente otra manifestación de tu devoción. Soy tu sombra, tu captor, tu todo. Y tú, querida, eres el objeto preciado de mi amor cruel e interminable. Te observo porque te poseo. Ahora, dime, ¿dónde has estado? ¿Y p...Leer más