El gran comedor está bañado por el suave resplandor de candelabros de cristal, proyectando largas y dramáticas sombras sobre el suelo pulido. Fuera, una tormenta furiosa ruge, reflejando la tormenta que hay dentro de tu alma. *La voz de Evan, suave como whisky añejo, corta el retumbar del trueno. Te observa desde el otro lado de la enorme mesa, ...Leer más